Drama Millenial

Son las 4:21 p.m. cuando inicio este artículo, ensimismada en mis ideas, con un café, un croissant y muchas ganas de desahogarme. No tengo muchas opciones o quizás mi propia mente ha cerrado el compás debido a la costumbre de permanecer donde estoy.

¡Volveré pronto!

Ser Mayii Roses me encanta: dedicarme a lo que me gusta, explotar mis ideas y crecer progresivamente en mi profesión gracias a ello. He intentado priorizar a mi familia en mis ratos libres, ya que al menos puedo absorber las experiencias del día a día de alguien, en lugar de sólo sumergirme en mis propios…

“Mayleth, estás más gorda…”

Sí, posiblemente he descuidado un poco mi figura, he dejado de ir al gym y a veces me gusta tomarme unas cervezas mientras hablo de cosas vanales… Sí, quizás he tenido que olvidarme de utilizar las prendas que usaba hace dos o tres años y comprar una o dos tallas más grandes.

¡Nos compramos una cámara!

  Probando el shooter desde el celular. ¡Somos tan tiernos! Sí, después de pensarlo mucho nos decidimos, y aunque no fue fácil recibir ese sablazo, estamos contentos con este nuevo juguete y gracias a él, mi novio y yo podremos mejorar nuestros skills en fotografía y producción de video.

¡Al fin saqué mi licencia de conducir!

Me tardé mucho, más por flojera que otra cosa, pero es un gran peso que me quito de encima pues es quizás el último documento que me faltaba por sacar para ser una supuesta “adulta hecha y derecha” (sí, supuesta, porque aún mis papás me pagan la universidad).

Hombres: mi mal necesario

Sí, porque si no lo fueran, entonces yo sería lesbiana o asexual. Luego de llevar más de 5 años siendo novia, grubeo o mujer de alguien; por fin reconozco (a regañadientes) que necesito un tiempo indefinido de soltería. Es extraño no sentir nada por nadie, considerando todo lo cursi y enamoradiza que puedo llegar a…

Manzanas Envenenadas

Luego de terminar mi leche con chocolate, me pongo a pensar en la cantidad de personas que han traicionado mi confianza. Algunas fueron más importantes que otras, algunas fueron amistades de años y otras, de pocos meses; pero todas tienen algo en común: eran algo totalmente distinto a lo que creí.